Una mañana de agosto del dos mil trece, desperté con fiebre, con mucha comezón en la boca, sed, mareo y una diarrea espantosa.
Habían pasado dos noches desde que me fui a un hotel con Ruben, y entonces recordé lo que en la tarde anterior me dijo mi hermano:
-¿Te cuidaste?
-Hego..., no hubo penetración alguna, solo... estuvimos desnudos, nos besamos... nada que fuera riesgoso.
-Pues mas te vale que solo haya sido algo sin riesgos, puedes contagiarte de cualquier cosa, no se... Herpes tal vez.
-¡ay por dios!, créeme, no tengo nada, solo quieres ponerme de malas y lograr que jamas salga de nuevo con mis amigos...
...Oh, el destino me estaba jugando una broma, que mas que broma, era una muy insoportable lección.
Me levante, y sentí un escalofrío intenso, ansiedad, desesperación, ¿que sucedería si de verdad tuviera algo de eso? ETS, ... ¡no!, jamas no tengo por que...
Legando al trabajo, lo único que pude hacer fue tratar de pensar en otra cosa, pero resultó imposible, le conté a mi amiga mis dudas, me dijo que me tranquilizara, siempre e sido un poco desesperado, sufro de ansiedad y ademas soy hipocondríaco.
Me estaba sugestionando, o tal vez exagerando, tenia mucha comezón en la lengua... en toda la boza, la duda me estaba matando, así que, cuando terminé mi jornada, me despedí de todos, Vriridiana, mi amiga, me sugirió que fuera a la clínica condesa, así que eso fue lo que hice, y es ahí donde me dieron la sentencia.
No lograba dar con el sitio, así que me di un pequeño paseo por la zona rosa, y como si fuera el destino, había un stand de pruebas gratuitas de VIH, así que decidí hacerme una, la chica me pidió que llenara un formato, así lo hice y en cuestión de minutos me dieron el resultado: NEGATIVO.
Me tranquilice muchísimo, aunque todavía tenia la gran duda, ¿porque tenia demasiada comezón en la boca?.
Le comenté al chico que me sacó sangre, me comento que pudo haber sido una infección o en el peor de los casos herpes, y de pronto, sentí como si me cayera en sima una cubeta de agua helada.
Me puse pálido, el me dijo que me calmara, me dio una dirección y fui al sitio, era la clínica condesa.
Entre, pregunte donde podría hacerme pruebas y todo tipo de exámenes, me orientaron, y subi al segundo piso, llegue, toque una puerta, me atendió un chico, me aclaro unas dudas, me preguntó si ya me había hecho la prueba del VIH, le comente que había sido en zona rosa, en la calle, y me dijo que no es de mucha confianza, así que me sugirió hacerla de nuevo.
Llene otro formato, preguntas que me daban terror, rellenar círculos, pensar... ¡esto era una gran tortura!, me dieron el pase, toque la puerta, me llegó un olor a alcohol, a látex... había muchas agujas y utensilios que en mi vida había visto, jamas me habían sacado sangre.
Fue muy doloroso por que la sangre no salia, estaba muy asustado, muy frió, muy tenso, la chica me pidió que me calmara, que finalmente nada cambiaría y que tenia que tomar las cosas con madurez, ya que era mi responsabilidad.
Como se pudo sacaron la sangre necesaria, me dieron un trozo de algodón con alcohol, y me dijeron que esperara afuera que me llamarían. Esos fueron los minutos mas largos tortuosos, había gente que llegaba con la ara ahogada en terror, había lagrimas, había risas, otros con cara de resignación iban a recoger sus medicamentos... ¿estaría yo en los próximos meses recogiendo esos frascos?.
-¡Angel Martínez!...
-¡Sí!, aquí...
-Pasa por favor...
¿Para que dos doctoras en el consultorio?..., algo no me olía bien, y no era el alcohol.
-Hola Angel, soy tu psicóloga, me han asignado tu caso...
-Hola, si el chico de la oficina de al lado me comentó como es el proceso...
-Bueno, y, ¿Tienes alguna duda?
-...no...
La Psicóloga me estaba dando instrucciones, información, me estaba ofreciendo ayuda... y fue como si esos cinco segundos dejara de escuchar, así que le pedí que me repitiera y pues...
-Ok te repito, tu prueba rebela que tienes el virus del VIH, eres cero positivo, por las pruebas que te hicimos no hemos obtenido los datos necesarios para saber si necesitas o no tomar antiretrovirales
.Y entonces deje de oír completamente, ya no veía, mi cuerpo pesaba, me fui.
Me hallé, mi cabeza reposaba en las piernas de la otra mujer, creo que esa si era doctora, me dieron algodón con alcohol y una paleta.
Me dijeron que me había desmayado, que me calmara y que la prueba "elisa" la definitiva, tardaban cinco días en dar resultado.
Esa semana fue un infierno, era un Zombie, no podía comer, no podía dormir, y lo peor, no podía decírselo a nadie, ni a mi hermano , ni a mi madre, ni a mis amigos... tal vez solo a dos... así que se los conté.
Edgar lo tomo con demasiada calma, de hecho fue la persona que me acompaño todo ese tiempo, le llamaba a todas horas, me escuchaba , fue el quien mas apoyo me dio, su pareja tenía la enfermedad, eran un apareja cero discordante... no hay día en que no se lo agradezca.
Por otra parte Viridiana no podía creerlo, lloraba y me decía que no podía ser posible, que era un error, y verla llorar me hacia ver lo irresponsable que había sido, y si una amiga muy cercana sufria demasiado por esto...¿Como iba a reaccionar mi madre?.
los días pasaron, había regresado a una institución a la asistía cuando era adolescente, NEURÓTICOS ANÓNIMOS, bueno o malo, Edgar creyó que lo necesitaba.
Yo comenzaba a hacerme a la idea de que viviría con esta enfermedad, y que ya no había marcha atrás, deje de sonreír, deje de pensar y esperar al amor, en algunos casos, el VIH puede volverse en tu única compañía, y una buena razón por la cual el amor huye de ti, eso era lo que pensaba, ahora conozco a muchas personas que viven de mil maneras con millones de enfermedades, venerias o no, y aman y son amadas sin limites.
El día llegó, todos los que sabían de estos exámenes de sangre me desearon buena suerte, me aconsejaron estar preparado para lo peor y esperara lo mejor.
-Bueno Angel, como te había comentado aquella ocasión, tus pruebas las hicimos nuevamente, de hecho hicimos mas de la cuenta para estar seguros, eres uno d¿entre 5000 personas, tus pruebas salieron negativas Angel, estás sano.